Cómo fue el rescate de los venezolanos en el desierto de Chile

El desierto de Atacama al norte de Chile, es uno de los lugares más inhóspitos del planeta tierra, y fue este el escenario en el que rescataron a un grupo de 23 venezolanos que salió de Perú, con la intención de arribar a tierras chilenas para comenzar una nueva vida.

El grupo de inmigrantes salió de Perú el pasado sábado, el conjunto estaba conformado por hombres, mujeres y al menos tres niños, entre ellos un bebé. Junto a ellos viajaban los “coyotes”, personas que se dedican a pasar gente a través del desierto de manera ilegal, para que atraviesen la frontera entre Perú y Chile.

De acuerdo con información publicada por la cadena mundial de noticias BBC, los coyotes abandonaron al grupo el sábado, en un lugar adentrado y les dieron instrucciones de cómo seguir la trayectoria del viaje. La cuota que debieron pagar para poder atravesar el desierto era de 300 dólares, los cuales entregaron bajo la promesa de poder llegar a Chile a conseguir calidad de vida para ellos, y sus familiares.

La caminata sería solo de una cuantas horas, de acuerdo con las instrucciones que habían recibido la tarde de ese mismo día debían estar sanos y seguros en suelo chileno.

Si bien el grupo de venezolanos no se quedaría en Arica, la zona poblaba más cercana al desierto de la pampa, ese sería la puerta de entrada.

Los viajeros llevaban agua y comida suficiente para pasar la noche en el desierto, ya que solo unas horas después habrían salido del desierto y entrado en la ciudad, pero no fue así.

El grupo comenzó a caminar sin saber a dónde se dirigía, extraviados, sin agua y sin comida fueron rescatados por las autoridades de Chile.

Comienza la agonía

Los venezolanos iniciaron la travesía para reencontrarse con algunos familiares que ya los esperaban en ese país. El viaje comenzó el sábado en la mañana, los coyotes marcaban el camino, pero horas después les informaron que se regresarían, y que les tocaba continuar el viaje solos.

Las temperaturas en Atacama están por encima de los 30 grados centígrados en el día, llegando a alcanzar los 50 grados. Sin vegetación ni nada que los refugiara del inclemente sol, el grupo siguió caminando.

Cuando la tarde comenzó a caer, los inmigrantes ya estaban cansados y nerviosos, la temperatura comenzó a descender drásticamente, haciendo que la noche fuera especialmente dura. “hacía mucho frío, tuvimos que quemar ropa y algunas cosas que llevábamos para calentarnos”, relató una de las sobrevivientes a BBC.

Cuando llegó la mañana del domingo, los viajeros estaban desorientados, sus suministros ya se habían agotado, y aún no tenían ni idea de lo que les esperaba. Desesperados por salir con vida de ese lugar, decidieron separarse en tres grupos.

“Ya yo no podía caminar, el grupo con el que estaba subió la montaña, dejaron los bolsos y volvieron para ayudarme a mí. Cuando llegue a la cima pensé que veríamos el mar, o luces de casa, pero solo había montañas y más desierto”, recordó la testigo, quien contó la travesía desde un centro de salud en Chile. 

Llegó la ayuda

Los inmigrantes venezolanos pudieron comunicarse desde el desierto con funcionarios policiales para informarles que estaban extraviados y necesitaban ayuda, pero como no conocían la situación exacta en la que estaban, los funcionarios no podían hacer mucho.

Las siguientes llamadas de auxilio, los carabineros aseguraron que ya los podían ver, pero se encontraban en una zona de difícil acceso, por lo que debían seguir acercándose.

Los venezolanos dijeron que desde tempranos horas de la mañana habían escuchado sonidos de motocicletas, por lo que tenían algo de esperanza.

Mientras seguían con su trayectoria, los motoristas de Team Tuareg salieron como cada domingo a hacer prácticas en el desierto, y fue así como consiguieron al primer grupo de venezolanos, estos les contaron lo que les había pasado, pidieron agua y comida.

Los motoristas al conocer que había dos grupos más de personas, además del que ya habían conseguido, comenzaron a peinar la zona para dar con ellos.

Poco a poco fueron llevando a los venezolanos a una zona segura, donde efectivos de la policía y la Guardia Nacional ya los esperaban para brindarles los primeros auxilios, luego de la travesía en el desierto.

Puestos en cuarentena

El grupo de inmigrantes fue trasladado a un centro de asistencia médica, donde permanecerán unos días en aislamiento como medida preventiva contra el COVID-19.

Si bien atravesar el desierto por sí solo representaba un riesgo, los efectivos policiales expresaron que en la zona hay minas antipersonas, las cuales han tratado de ser desactivadas, pero se ha hecho difícil encontrarlas.

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