Alemania instala 200.000 sistemas fotovoltaicos de almacenamiento en el hogar

En sintonía con otros países de Europa, Alemania ha logrado superar los impedimentos que tiempo atrás parecían insuperables y comprometerse con la energía solar.

Hablar de autoconsumo y fotovoltaica es hablar de futuro, y Alemania saborea, en la actualidad, los dulces manjares del triunfo. En lo que a esto se refiere, sabiendo de antemano que en un tiempo menor a cinco años el mercado mundial de reciclaje de  paneles solares aumentaría en más de un 30%.

En Alemania durante el año 2018, las plantas de energía solar fotovoltaicas tuvieron un rendimiento de 2.960 megavatios, cubriendo aproximadamente el 8% de la demanda  total del país. Contando con una producción de plantas de energía solar del 75%.

A pesar del alto nivel de confiabilidad con que ha contado la red eléctrica en Alemania, sobre todo en el caso de los hogares de este país, ha logrado lentamente introducir la beneficiosa instalación de esta energía renovable. Así, ha alcanzado la cantidad de 200.000 sistemas, mostrando innumerables ventajas para los ciudadanos que tengan a bien utilizarla.

La energía solar cumple un papel importante en la transición de las fuentes fósiles a renovables. La gran cantidad de sistemas fotovoltaicos que Alemania ha logrado brindarle  al país, con una capacidad de generación de 40 gigavatios (GW),  es muy superior a la que podría dar la energía nuclear de 10.8 GW, con tan solo la instalación de 1,5 millones de sistemas fotovoltaicos en el pasado.

Alemania se compromete definitivamente con la energía solar, no solamente por la catástrofe ocurrida en Fukushima en el año 2011, tampoco actuando como un bienestar exclusivo  para su propio país, sino confiando que favorecerá a toda Europa, trabajando progresivamente a través de un calendario que marca el año 2030 como el fin de la energía nuclear.

Como atracción para que más personas tomen conciencia y se inclinen hacia la tan ventajosa energía fotovoltaica, Alemania menciona los días calurosos de verano, cuando los aires acondicionados no descansan ni siquiera durante la noche y cuyo uso se acrecienta aún más los fines de semana. Su estrategia, entonces, pone  a prueba la energía renovable frente a la red eléctrica.

La carrera por este proyecto pensado durante años, ya cristalizado en la actualidad, ha funcionado bajo el conocimiento que la transición energética no avanza al mismo ritmo en todas partes.

A diferencia de otros países europeos como España, Portugal e Italia, Alemania cuenta con menos recursos solares. Aun así, produce con sus placas fotovoltaicas mucha más electricidad que sus vecinos del Sur.

Según el Fraunhofer Institute for Solar Energy Systems, en el año 2019 Alemania logró producir cinco veces más energía que España, el país considerado como el líder del Sol y la playa.

Todo esto gracias al parque solar fotovoltaico que cuenta con una instalación de 50.000 megavatios de potencia, produce más o menos 46,5 tera vatios por hora de energía eléctrica, o sea, el 8,2% del consumo bruto alemán de electricidad.

La energía fotovoltaica resulta ser la transformación más directa de radiación solar en electricidad. Los paneles hacen un trabajo excelente para lograr el cometido de llevar electricidad donde quiera que se coloquen.

En la década de los 50 estos paneles comenzaron a desarrollarse con gran éxito y lo que antes solo era utilizado para suministrar electricidad a satélites geoestacionarios de comunicación, hoy forma parte de la tecnología del futuro en lo que se refiere a electricidad renovable.

Alemania recomienda esta opción como una de las más baratas entre cualquier tecnología, sin contar que se pueden construir desde enormes plantas en el suelo hasta discretos paneles en los tejados de los hogares alemanes.

Alemania invita al consumo responsable, al disfrute de esa fuente inagotable que a diario nos da vida como  lo es la luz solar. Sabe que al principio la inversión es significativa, pero durante los meses siguientes la disminución en las cuentas eléctricas harán la diferencia.

Ha demostrado cómo su mantenimiento es mínimo y cuenta con una vida útil de treinta años. Mientras vives libre de contaminación acústica, no tendrás que preocuparte por los días nublados o por esas largas noches, ya que cuenta con una batería como  sistema de almacenamiento, para que siempre obtengas el tan preciado servicio.

Una encuesta realizada por el KfW ha demostrado que la mayoría de los usuarios toman esta alternativa de energía para ahorrar costos. Solo un 20% ha tomado la opción como precaución ante posibles apagones. Por último, y como ventaja significativa, es seguro que su instalación no requiere cableado pesado por lo que los usuarios no tendrán mayor complicación.

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