Ready Player One: La película que revive a Spielberg.

Parecía que la era de los “Millennial” o “Generación Y” se habían impuesto ya definitivamente en la música, escritura y hasta en el cine, pero llega uno de los padres de la cultura universal en su búsqueda de criticar ese modo de vida y nos da con su nueva cinta, guiños, cameos y homenajes de lo que alguna vez fue una época de oro de producciones visionarias, imaginación sin límites y detalles que permanecen en la memoria de un colectivo asediado por las redes sociales, canciones sin sentido y esclavitud hacia la tecnología, el hombre que inventó Indiana Jones da en el clavo al llevar a la pantalla el libro Ernest Cline.

 

Por: Mario Quiroz.

 

En principio si usted cree que al ver Ready Player One, va observar actuaciones memorables, un guion de altura o la reinvención de Steven Spielberg para el siglo 21, le puedo adelantar que nada de eso lo encontrará en su nueva cinta, mejor tenga presente y se ve a simple vista al observar los primero minutos del largometraje, que la intención del realizador no fue ofrecer una joya original como ET, Encuentros Cercanos del Tercer Tipo o Tiburón, en contrasentido el director toma los iconos de la cultura del cine mundial y juegos para buscar que grandes y chicos se entretengan con una historia que solo  dará momentos nostálgicos, un final feliz y un CGI impresionante, pero que ha diferencias de otras producciones, este film si lo dejará satisfecho cuando se levante de su silla.

 

 

No todas las películas en sus concepciones deben ser hechas para ir a festivales, ganar premios, buscar parecerse al cine independiente, plantear críticas/dramas a la sociedad o revivir tragedias pasadas, también está el cine de entretenimiento, aquel que no necesitamos entenderlo en profundidad, sino valorar la historia, efectos y la adrenalina que nos produzca,  últimos ejemplos de esto fueron Mad Max Fury on the Road- 2015, COCO-2017 y ahora Real Player One-2018.

 

 

Steven Spielberg decide adaptar la novela de Ernest Cline para llevarla al cine, muchos se asustaron ya que el realizador de 71 años en sus últimas obras de ciencia ficción, quizás no había aportado mucho, de hecho ya no es aquel que inventa historias, sino que ahora toma novelas o hechos históricos  para hacer sus nuevas cintas. En el caso de Real Player One, el director decide no arriesgarse y se lleva al autor del libro cómo guionista para mantener la excelente narrativa de lo escrito al “live action” y al final logra tener éxito en su misión.

 

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Atención Spoliers.

 

Desde el principio ya sabemos que vamos a ver un film de aventuras, lo que nos agarra desprevenidos es la nostalgia con que se nos juega al entrar por nuestros ojos las cultura expuesta en el film, ver el híbrido del Delorean de volver al futuro con Kit el carro increíble (1981) en una carrera de supervivencia contra el Tiranosaurio Rex de Parque Jurásico y King Kong, deja boca abierta a cada cinéfilo que pase de los 30. Spielberg apela a estos recursos para enganchar a los espectadores desde el principio, quienes necesitaran por los menos ver la cinta 4 o 5 veces para darse cuenta de todas las referencias de video juegos, ropa, música, películas y vocabulario que se utilizan para dar vida en la cinta.

 

En el año 2045 la humanidad se ha detenido por completo, y la pobreza se ha apoderado de la población, al punto que hace que las personas vivan en conteiners verticales. La  ciudad de Ohio destaca en ese sentido, un futuro despótico dónde la desigualdad social y las relaciones personales complicadas se han vuelto el día a día para los seres humanos.

 

Las personas encuentran un escape a su terrible realidad en un mundo virtual llamado OASIS, dónde usted puede ser quien quiera, diseñarse hermoso, escalar el Everets con Batman o disparar el kame Hame Ha de Goku.

 

El creador de este mundo es James Halliday (Mark Rylance), una especie de Steve Jobs bufonesco y depresivo quien es un admirador de los 80 y 90, y provoca que casi toda la ciudad se sumerja en su cultura, un mundo que se sostiene a través de los Bitcoin o monedas virtuales, las personas dejan de ser humanos, sino seres conectados por máquinas para tener la vida que siempre desearon, inclusive tener relaciones amorosas irreales pero verdaderas.

 

Spielberg no duda en hacer advertencias con su cinta, desde el uso de dinero que no existe (bitcoin), hasta las consecuencias de revelar identidades en las redes sociales y video juegos, también filtra que todos de alguna manera somos vigilados por entidades empresariales y agencias gubernamentales. También hace una crítica a la generación «Y», hoy en día catalogada por intelectuales como Stephen Hawking o Mario Vargas Llosa, cómo “la juventud que no aporta nada a la creatividad de la humanidad”, el signo más evidente en la película es cómo un sitio dejo de evolucionar para buscar en el pasado la felicidad, hablamos de casi 40 años en que Ohio se detuvo para vivir en OASIS y ni siquiera los “influencers” pudieron salvar a la ciudad.

 

 

Antes de morir el multimillonario Halliday creó un juego final , la búsqueda de tres llaves que abrirán el pergamino (Egg) al ganador, es decir las escrituras que harán al vencedor el dueño  completo de OASIS. El héroe de la cinta es Wade Watts  (Tye Sheridan – X men Apocalipsis), quien involuntariamente crea un equipo para ganar el premio y evitar que una corporación manejada por un mercantilista director de nombre Nolan Sorrento (Ben Medelsohn- Star Wars Rogue One) se apodere de la vida de miles de personas.

 

 

Spielberg hace sus críticas al nuevo mundo y la creación de muros, en cambio plantea un lugar sin diferencias, los seres son artificiales, creados con diferentes colores y apariencias, las cuales se unen en fin común ante una especie de gobierno que usa la mercadotecnia con soldados empleados conectados uno con los otros, como una fuerza represiva esclavista que quieren controlarlo todo, bien comunista la organización, pero los jóvenes que la enfrentan no son revolucionarios que quieren cambiar algo, sino que su misión es que se mantenga OASIS cómo existe y no quitar la elección de decidir quién quieres ser en el mundo virtual, al final “lo importante no es ganar, sino jugar”.

 

El villano es un elemento flojo en la película, Spielberg no lo hace un antagonista de altura a propósito quizás, es un personaje plano, sin diálogos interesantes, salvo que es un  mentiroso por dinero, un buen político que finge algo que no es y quiere hacerse pasar por un sujeto que supuestamente entiende a la personas y solo quiere jugar a ser Dios, pero la verdad de la cinta, el verdadero rival es el juego en sí mismo.

 

La diferencia del antagonista con respecto al libro es bastante criticable, aquí Spielberg prefiere complacer a las masas sobre todo a las infantiles, que dar profundidad de acciones perdurables al malo de la trama, de hecho las escenas de los asesinatos son x, ya que no aportan nada para la historia para su desarrollo, a diferencia del libro que estas acciones si hacen que el protagonista quiera batallar por el premio final,  una especie de venganza contra Sorrento.

 

La parte técnica tanto en el mundo real como el CGI del juego, Spielberg lo maneja como un pintor del renacimiento, el mundo de OASIS es representado en cada detalle como es descrito en el libro, además hay un trabajo bien logrado en el diseño de los personajes que batallan en el juego solo comparable con Avatar, inclusive hasta los espectadores hacen más empatía con los virtuales que con los reales, los pequeños disfrutaran las secuencias de acción que los nuevos héroes enfrentan en la cinta.

 

 

La banda sonora es compuesta magistralmente por el veterano Alan Silvestri, su trabajo fue duro ya que debió recoger composiciones de miles de referencias de cintas del pasado, para recrear las partituras originales para la obra de Spielberg.

 

Otro punto destacable es que Spielberg hace un ejercicio de humildad y deja casi todas sus obras más emblemáticas fuera de la cinta, el realizador prefiere darle homenaje a directores  como Ridley Scot, Stanley Kubrick, James Cameron, Robert Zemekicks y George Lucas.

 

La película es un viaje en sí misma dentro de un mundo que quizás todos quisiéramos, un video juego original inspirado en los video juegos famosos, no hay descanso en la cinta y la verdad no se necesita, pero si eres amante de los retro, verás como Spielberg (creador de inconos) toma estos elementos a su favor, pero el mensaje final es quizás lo más relevante de la cinta, “por terrible que sea la realidad, es ella la que te hace humano, no escapes de ella sino conviértela en tú OASIS y vívela”.

 

Spielberg logra su cometido, “entretener”, que ha sido su rol principal durante su vida, más nada se le puede criticar en Ready Player One.

 

 

 

 

 

 

 

 

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