Messi ya es Profeta en su Tierra

Al margen de su actuación en modo “Dios” ante Ecuador que clasificó a su selección y la salvó de la debacle de no asistir al mundial de Rusia 2018, la figura de Messi sigue generando debates entre los argentinos.

 

Ojo Global Noticias.

 

Por: Luis Gerardo López H.

 

Días después de la dramática  clasificación de Argentina al mundial de Rusia 2018, todavía se sigue hablando de la hazaña realizada por el que gran parte del planeta fútbol considera el mejor jugador del mundo, Lionel Messi. Las páginas de los principales periódicos del mundo se han llenado de palabras de admiración por la actuación estelar de “La Pulga”, quien decidió cargarse el peso a sus espaldas, no sólo de toda su selección, sino de un país entero que aguantó la respiración durante 90 minutos.

 

Con tres goles superlativos, apareció por todos los costados de la cancha para generar, recibir, mandar y marcar. Algunos dicen que sólo le falto ponerse los guantes del Arquero Romero y parar las embestidas de Ecuador. Probablemente lo hubiese hecho si se lo hubiesen pedido, por amor a la casaca albiceleste. La pregunta es: ¿Está ese amor correspondido?

 

A tenor del aluvión de críticas que se llevó Messi por las finales perdidas en el Mundial de Brasil 2014 (ante Alemania) y las dos  pasadas ediciones de la Copa America (ante Chile) la respuesta es un NO rotundo. Los hinchas argentinos, en su gran mayoría, responsabilizaron a “La Pulga” de dichos fracasos, acusándolo de ser incapaz de liderar a su país en los momentos claves. Los aficionados al fútbol, no argentinos, han tenido que observar perplejos el carrusel de descalificaciones e insultos de todo tipo provenientes no sólo de la “crítica especializada” (prensa argentina) sino los ataques feroces de sus propios coterráneos.

 

Messi es un “pecho frío”, “No se rompe la garganta cantando el himno”, “elige a dedo el seleccionador”, “veta jugadores para la albiceleste”, “escribe las alineaciones a su DT”, “no marca en los momentos claves”, “no sientes los colores porque no creció en Argentina” etc. Estos son sólo  algunos de los “cumplidos” que ha tenido que soportar el 10 argentino de su propia gente. Sin embargo, el Balón de Oro ha seguido a lo suyo, apretó  los dientes y lideró un combinado mediocre que ha tenido tres entrenadores distintos en la fase de clasificación (Tata Martino, Edgardo Bauza y Jorge Sampaoli), ha convocado a innumerables jugadores sin dar con la tecla todavía , peor aún, cuya Federación (AFA) ha estado envuelta en incontables casos de corrupción. Contra todo y contra todos, igual Messi logró la hazaña.

 

Cabe entonces preguntarse ¿Realmente el problema de la albiceleste es Messi?. No parece.¿Se esta siendo injusto con él? Muy probablemente. Si tenemos en cuenta la otra cara de la moneda, la situación idílica que vive con su club (FC Barcelona) coleccionando títulos colectivos ( 8 Ligas, 7 Super Copas de España, 4 Champions League, 5 Copas de Rey, 3 Super Copas de Europa y 3 Mundiales de Clubes); títulos individuales  (5 Balones de Oro, 4 Botas de Oro) y el asombro y admiración que cosecha el gaucho no sólo del planeta fútbol sino de sus mas enconados rivales que terminan rindiéndose a la abrumadora evidencia, no se puede comprender qua Messi sea criticado por sus propios compatriotas la mayoría del tiempo injustificadamente.

 

Ecuador vs Argentina 10/10/2017 Foto: Mario Quinteros
Ecuador vs Argentina 10/10/2017
Foto: Mario Quinteros

 

Si bien es cierto que su bagaje en la selección se reduce a tres sub campeonatos (Brasil 2014, Chile 2015 y Estados Unidos 2016) y un Oro Olímpico (Pekín 2008), también es cierto que Messi no cuenta en su combinado nacional con el mismo acompañamiento que tiene y ha tenido en el Barcelona (a saber Iniesta, Xavi, Busquets, Piqué, Suarez y Neymar, por nombrar sólo algunos) para hincharse a ganar títulos.

 

El futbol es y siempre será un deporte colectivo de 11 jugadores. Un deporte de instantes decisivos donde un detalle o un error de concentración individual o colectivo,  te puede elevar a la cima o condenar al infierno en segundos. Sino pregunten en Portugal si alguien se atreve a criticar a su buque insignia Cristiano Ronaldo, independientemente de los resultados de su combinado nacional.

 

Además de rodearse de los jugadores adecuados, El factor suerte, como en la mayoría de los casos, también juega su papel. Lionel Messi, un jugador que marcará una época para siempre en el Balompié Mundial, no ha contado ni con lo uno, ni con lo otro. Sin embargo, parece que sigue y seguirá intentándolo. Porque no se cansa. Porque no le importa si le ponen al mismísimo Maradona o a Maxi Lopez como compañero de ataque. O quizá porque no se inmuta por cargar sobre sus espaldas la ilusión de 44 millones de argentinos.

 

Desde la barrera saltan varias interrogantes para los críticos del genio argentino. En vez de Messi,  ¿El problema no serán sus compañeros que le tiemblan las piernas en los momentos decisivos? O el desastre de corrupción que envuelve a su Federación? O el bajo nivel competitivo del fútbol argentino? O el desarrollo del fútbol base? O el desfile de entrenadores que ha tenido desde su debut en la absoluta? Tal parece mas bien que el problema es todo, absolutamente todo, menos Messi.

 

Mientras tanto, a los que tienen la suerte de disfrutar de sus hazañas futbolísticas, como algunos disfrutaron en su día las de Pelé, Di Stefano o Maradona, pase y siéntese: porque a pesar de que llueva, lo critiquen o relampaguee, si hay algo seguro con Lionel Messi es que el espectáculo  sigue garantizado.

 

 

Luis Gerardo López H. es Periodista especializado en deportes, Locutor y Presentador para Radio y TV.

Twitter: @luisglopez82

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