La Anomia: disfunción del lenguaje

Las personas se siente frustradas al no ser capaces de articular una palabra, por lo que utilizan un sinónimo incorrecto para tratar de cubrir las lagunas de la conversación

 

Por Gabriela Garrido Lingg

 

Caracterizado por la dificultad para recuperar las palabras previamente conocidas al hablar, la anomia es un déficit que acompaña no sólo a muchas lesiones cerebrales sino también al proceso normal de envejecimiento y a ciertas enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

 

Sin embargo, esta dificultad, explica Fernando Cuetos Vega, autor del libro Anomia: la dificultad para recordar las palabras, que hace de la recuperación léxica una operación lenta y trabajosa, no es muy diferente a la que experimentan la mayoría de las personas en situaciones concretas (de cansancio, nerviosismo, bajo los efectos de las drogas, el alcohol) cuando, por ejemplo, al intentar recordar el nombre de una persona se cae en el molesto estado de «tenerlo en la punta de la lengua».

 

Según Cuetos Vegas en los individuos con el trastorno del lenguaje se ha demostrado que se producen errores al hablar que no ocurren al azar, ya que generalmente guardan algún tipo de relación con la palabra buscada, sea ésta semántica o formal. La correspondencia observada entre la palabra pretendida y su realización final es una de las evidencias empíricas que ha llevado a proponer tres estadios o niveles generales en el acceso al léxico: el estadio semántico, el léxico y el fonológico.

 

Tipos de Anomia

Anomia semántica cuando falla el proceso de activación de los conceptos y representaciones de significado de los objetos (león por tigre). Además, las personas con anomia semántica han perdido parte de su conocimiento y memoria, siendo incapaces de acceder a las representaciones conceptuales. Por eso, tienen dificultades tanto al emitir las palabras como al comprender el significado de los objetos y palabras que se les presentan.

 

Anomia léxica cuando falla el proceso de acceder a la palabra adecuada. En esos casos, el paciente sabe lo que quiere decir, comprende el significado del concepto que pretende transmitir, pero no consigue recordar su nombre.  La experiencia subjetiva es similar a la situación acostumbrada de tener algo en la punta de la lengua. El anómico léxico tiene dificultades con el ¿cómo se llama?. Su síntoma principal es la producción de parafasias fonológicas (trigue por tigre).

 

Anomia fonológica cuando existen dificultades en la recuperación de los sonidos constitutivos de la palabra. El paciente con anomia fonológica sabe qué es lo que tiene delante, sabe cómo se llama y recupera bien la etiqueta que le pertenece, pero tiene problemas a la hora de seleccionar los sonidos que conforman las palabras produciendo errores de sustitución, omisión y/o adición de sonidos. El anómico fonológico experimenta problemas con ¿qué sonidos componen la palabra? (F.Cuetos 2003, M.Laine y N.Martin 2006).

 

Combatir los síntomas

Los especialistas advierten que si el paciente tiene dificultad para encontrar la palabra correcta al hablar y escribir debe consultar a un médico, quien realizará un examen neurológico, preguntará por los síntomas y antecedentes clínicos para indicar el tratamiento adecuado.

 

Para Cuetos-Vega la rehabilitación de la anomia supone para el especialista conocer tanto los niveles del procesamiento lingüístico y los tipos de anomia como procedimientos para evaluar y tareas apropiadas para promover la recuperación. En segundo lugar, la adaptación a la persona que lleva al terapeuta a atender a un conjunto de variables afectivo-personales que explican la motivación en el proceso de rehabilitación y la actitud del sujeto ante la anomia.

 

En tercer lugar, la adaptación al contexto vincula el déficit con las dificultades que las personas encuentran en la vida cotidiana y destaca el potencial del ajuste y organización de los contextos naturales, así como el entrenamiento que los interlocutores, tienen en la rehabilitación de la anomia.

 

En el trabajo Rehabilitación neurocognitiva de los déficit de denominación en pacientes con afasia: efectividad de un programa asistido por ordenador publicado en la revista de la Fundación Mapfre, volumen 17 N.3, Julio/Septiembre 2006,  se refiere a tres técnicas de tratamiento y rehabilitación de la anomia que se han utilizado hasta ahora, a saber:

 

 1. Repetición. El logopeda dice en voz alta el nombre del objeto y el paciente ha de repetirlo hasta que es capaz de decirlo sin ayuda.Ayudas o pistas lexicales (fonológicas, silábicas, etc.).

 

2. El logopeda ayuda al paciente anómico diciéndole los primeros sonidos de una palabra (fonemas o sílabas) y el paciente tiene que terminar o “cerrar” la palabra propuesta.

 

3. Ayudas o pistas semánticas. El logopeda poco a poco proporciona al paciente distintas características sobre el significado de la palabra que se quiere evocar, a través de un dibujo o una fotografía.

 

En la actualidad estas técnicas de rehabilitación se combinan con el empleo de los computadores personales y la divulgación cada vez más extensiva del uso de Internet. De hecho, cada vez es mayor el número de especialistas que, en su práctica clínica, hacen uso de herramientas de tratamiento apoyadas por sistemas computarizados.

 

 

Artículo escrito para Ojo Global Noticias por la periodista Gabriela Garrido Lingg.

 

Fuentes Consultadas

LAINE, M.; MARTIN, N. 2006. Anomia: Theoretical and Clinical Aspects. Hove, Psychology Press.

CUETOS, Fernando. 2003. Anomia: la dificultad para recordar las palabras. Madrid: TEA Ediciones.

www.madridlogopedia.com.

www.mapfre.com/fundacion/html/revistas/medicina

http://www.rehabilitamemoria.es/anomia-evaluacion-diagnostico-e-intervencion/

Amaia Munarriz Ibarrola, LA REPRESENTACIÓN FONOLÓGICA EN LA ANOMIA BILINGÜE, Universidad del País Vasco.

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