Juego de Tronos : La historia que debía terminar, pero ¿Así debía terminar?

Después de 8 años, la serie quizás más popular de los últimos tiempos ha terminado, para alegría, apoyo, frustración y rabia de todos los fanáticos a nivel mundial, pero este relato de tv inspirado en la saga de libros Canción de Hielo y de Fuego, ¿tuvo un final que estuvo de acuerdo a lo que se vio  durante todo este tiempo?, ¿Le hizo justicia a los seguidores?

 

Por Randor Quiroz D.

 

Un meme de los Simpsons publicado en twitter en el cual Homero el pregunta a Marge, ¿este es el final feliz? y ella le responde, «no sé si es feliz o triste, pero es el final,» es lo que más se puede traducir del desenlace  de Juego de Tronos. El capítulo titulado «El Trono de Hierro», cierra el arco argumental de los personajes sobrevivientes de la ficción de HBO, quienes unos y otros, siempre estuvieron en la cuerda floja, ya que tanto lo productores David Benioff y D.W. Weiss como el escrito y autor de la obra George R.R. Martin, nunca tuvieron piedad a la hora de prescindir de caracteres de fuerza,  desde la ejecución de Ned Stark en la primera temporada.

 

A mi parecer como crítico de cine y escritor de novelas, creo que tanto se quiso acabar con la serie, que no pensaron ¿si así debía terminar la serie? Rotten Tomatoes ha catalogado la 8va y última temporada de Juego de Tronos, como quizás la peor, solo dos episodios buenos y cuatro malos es la conclusión que se puede sacar, y el promedio resultó 62% bueno, lo cual para Juego de Tronos, ha sido algo inaceptable, sin duda alguna se vio la  capacidad limitada de Benioff y Weiss, para terminar de resolver la historia, y el no trabajar con Martin para el cierre pasó factura.

 

No todo fue malo por supuesto, el episodio empieza de una manera notable, con una fotografía y escenarios de destrucción al mas puro estilo de cine post guerra. Desde el episodio anterior, los escenarios típicos de Juego de Tronos, fueron cambiados y  nos trasladaron a cuadros expresionistas muy detallados en sus mensajes bélicos, existió un manejo correcto de la luz, cenizas y música de fondo, pero la capacidad técnica y escenográfica se ve disminuida ante lo forzado de un guión que no ofreció momentos dignos de recordarse,  ni tampoco actuaciones memorables, solo era algo que debía resolverse en 5 min, no hubo diálogos acordes a la destrucción que estábamos viendo.

 

Tomemos en cuenta algunos de los protagonistas con sus casos, para tratar de hacernos unas opiniones, salvo Tyrion,  los personajes tuvieron su evolución y final correcto, el enano se estancó y sobrevivió con mucha suerte desde la temporada 5, pero su aporte para el desenlace, solo se vio en la conversación que tiene con Jon desde la prisión, al ser declarado por Daenerys  traidor, más nada se puede destacar.

 

El Final de Daenerys Targaryen.

Dividido para la audiencia quizás sea el final menos justo narrado para una tragedia, el capítulo solo nos servio para despegarnos de un personaje a nivel emocional, La hija de Rey Loco y ahora convertida en una facista/nazi, que seguimos durante 8 años se despidió de la manera más fría e irreconocible. Su descenso a la locura estaba justificado, y desde la temporada 2, a raíz de su visión en La Casa de los Eternos, sabíamos que iba morir. La Reina de Dragones se convirtió es una especie de Thanos, quién ahora amenazaba toda la existencia con » un mundo mejor» y quien se opusiera, sería destruído, en traducción, quebró una rueda, pero estaba a punto de hacer rodar otra mucho más pesada.  La confrontación con Jon era inevitable, ¿pero esto acaso no se pudo hacer mejor?

 

La Tia y el sobrino, vivieron una historia de amor que era predecible que terminaría mal,  por lo  que sucedió en el episodio «Las Campanas.» El dramatismo o una escena para despedirse de la rompedora de cadenas no existió, solo frases cortas y un asesinato frio justificado, sin ningún hecho mágico o trascendental, no sabemos con verdad ¿para que Jon regresó de la muerte?, ¿qué sentido tenía que Daenerys no ardiera y sobreviviera a todo?.

 

Si a ver vamos, la muerte de Ingrit en la 4 temporada en el capitulo «Los Vigilantes del Muro,» fue mucho más memorable, la escena final de la amante diciendo «No sabes nada Jon Snow», estuvo a la altura del momento, desde el aspecto de la música, cámara, planos y la actuación de Kit Harrington al ver perder su amada, todo eso en el medio de una batalla en el muro que aún no había terminado.

 

Yo creí que variamos algo similar o mucho más grande, parecido a la muerte de Jean Grey en X Men, The Last Stand, pero no fue así. Daenerys, la cual seguimos su camino de ser vendida, violada, armar un ejercito de la nada, liberar esclavos y gobernar Meereen con tres dragones, simplemente se fue sin decir nada, una muerte sin lucha, no hubo ni una frase que le reclamará a su amante la traición,  la tragedia de la escena cayó en Drogón y en Jon, el primero derrite el trono de hierro, (un animal sabio ahora, le faltó fue hablar) pero no mata al segundo, ¿que locura?, el dragón masacró a una ciudad, ¿pero no toca el asesino de su madre?, incoherente totalmente, era mejor que tratará de derretir a Jon, y este por ser un Targaryen, no puede ser quemado, el reptil volador, lo hubiera respetado más.

 

La muerte de Daenerys no fue coherente con el personaje, y más cuando estaba frustrada por que Jon la había traicionado al contarle a sus hermanas sobre su verdadero origen, fue realmente forzado en la historia, que la Reina de Las Cenizas, confiara así nada más en que el bastardo del norte se acercará y la besará. ¿acaso gusano gris no le dijo sobre el repliegue de las fuerzas de combate del norte ante la masacre que ella junto con los inmaculados estaban perpetrando?

 

Emilia Clarke, (Daenerys) es la única que no se ha quejado del grupo de actores por el final de la serie, esto por supuesto va a cambiar, ya que seguro emitirá su opinión en la próximas horas que suponemos que no será nada favorable, Colint Hill, (Varys, eunuco poco explotado en las últimas temporadas) Ian Glent (Jorath Mormont) y Gwendoline Chistie (Brianne) ya han hecho saber sus molestias por como los personajes fueron despreciados al final de la serie, y agreguemos que el propio Kit Harrington quien declaró el pasado viernes 17 de Mayo, que no volvería a interpretar un personaje tan «falta de profundidad como Jon Snow.»

 

 

El Adiós  de los Gemelos Lannister.

 

Lena Headey fue la que mejor pudo exponer lo que sucedió con su personaje, «Una mujer tan fuerte, que determinó la vida de miles de personas, que sufrió la perdida de sus hijos, tuvo caídas y venganzas, no murió luchando, solo fue aplastada por los escombros al tratar de salvar su vida, ella debió morir luchando por su hijo, » declaró la actriz al Time.

 

Nikola Coster Waldau, fue otro actor que crítico el final de su personaje, en declaraciones recogidas en el Tablot expresó lo siguiente, «Creo que había muchas maneras de terminar el viaje de Jamie Lannister, esa pelea con Euron, mmm, el tipo fue el único sobreviviente de La Flota de Hierro después de ser quemada, yo no me lo creo, ninguna de nuestras opiniones fue tomada en cuenta, solo lean los guiones y digan lo que deben decir, nos decían los productores, estos años tratamos de construir los personajes, son parte de nuestra vida, pero no creo que fuera la mejor manera de terminarlos.»

 

Lo único coherente que sucedió con este amor incestuoso, fue que se cumplió la profecía de Maggy La Rana, pero no de la manera como ella había predicho o explicado en los libros. Lena Headey demostró ser la mejor actriz de toda la serie, sus frases y conductas siempre fueron consecuentes con la Cersei que ella había creado, fue una lástima que en el episodio «Las Campanas», fueran La Montaña y Sandor Clegane,  quienes tuvieran el final épico que todo el mundo quería de toda la saga y no la leona junto con su hermano, otro punto menos para Benioff y Weiss.

 

https://www.youtube.com/watch?v=y0AtnS0dxVs

 

Jon Snow.

 

La serie no empieza con él, pero la escena final si termina con la tragedia del Bastardo del Norte, asumiendo de nuevo el negro de la Guardia de Noche e iniciando su viaje con el único amigo que le queda, el salvaje Tormund, no fue un cierre alegre , pero si fue el único de los Stark quien conservó su Lobo, y el encuentro final entre ambos, fue algo memorable para la audiencia.

 

Todos nos identificamos más con Jon, fue un personaje muy bien construido, el origen oculto de su linaje, el regreso de la muerte en la sexta temporada, protagonizo tres batallas épicas como las fueron en los capítulos, «Los Vigilantes del Muro,» «La Masacre de HardHome,» y «La Batalla de los Bastardos.» Su evolución en la serie fue el más correcto, y sobre todo, después de descubrir su sangre Targaryen y la historia oculta detrás de ese hecho,  pero en contra parte, también fue el héroe venido a menos en esta octava temporada, su arco narrativo fue minimizado, al punto de que solo la relevancia de su persona era para justificar el asesinato de Daenerys en sus manos, el amante que debió apuñalar a su amada por el deber y el bien común.

 

Un punto a favor  es que Kit Harrington si nos muestra el sufrimiento y la carga que debe llevar su personaje por el resto de su vida al haber asesinado a Daenerys, los productores con él si cumplieron su objetivo, la tragedia del héroe se vio plasmada, quizás por esto lo trajo de vuelta El Señor de La Luz, no lo sabremos nunca.  El Bastardo del Norte comparte un destino similar al de Aemon dado que también era medio Targaryen. La gran diferencia es que se entiende que en este reinicio se ha corregido la corrupción que regía el poder y que Bran será un rey justo (y clarividente, qué más se puede pedir).

 

El peso moral de la serie cae sobre este personaje, el objetivo de los productores se ha cumplido, dividir a la audiencia y sobre todo hacer analizar al público, sobre si hacer lo correcto es lo mejor, salvar al mundo no es recompensado, «y no se siente correcto,» como le dijo Jon a Tyrion, quién fue el gran arquitecto de la caída de Daenerys, y el sabía que el amante de la Reina era el único que podía terminar con su tiranía.

 

https://www.youtube.com/watch?v=LpR2FUJQIEE

 

Arya Stark.

 

El personaje más coherente en sus decisiones y desenlace. El viaje de Arya y su evolución fueron siempre un punto fuerte en la historia de Juego de Tronos, desde que vio la ejecución de su padre, hasta que se convirtió en una asesina sin rostro.

 

A mi modo de ver, aun no entiendo la simbología del caballo en la escena final, sabemos que todo debía resumirse a Jon y Daenerys  pero cortar al personaje sin casi participación en el cierre, no dejo muy bien parados a los productores, algo debía ocurrir con ella, pero así fueron las cosas.

 

Sobre su personaje no habrá muchas opiniones, es casi unánime que quizás fue la mejor feminista de la serie, los productores y escritores nos colocaron en su espalda para ver resueltos los más grandes conflictos de toda la saga, «La Batalla contra Los Caminantes y La Masacre de Kings Landing» y a través de sus ojos meternos en las acciones más impresionantes de esta temporada.

 

Arya decide convertirse en una especie de pirata exploradora: su plan es lanzarse al mar y explorar que hay más allá de los mapas de Poniente, qué se esconde al oeste del territorio. ¿’Spin off’ a la vista?, quizás no lo veamos, lo que sí es cierto, es que su final narrativo si es el adecuado, ella no podría ser la segunda de Sansa, ni tampoco ser parte del consejo de Bran, o irse con Jon a la Muralla, es un personaje libre que decide emprender otro viaje.

 

 

 

El Final Forzado pero con esperanza.

 

No menos cierto es que también es bastante ingenuo todo: la forma en la que las grandes casas deciden quién regirá sus destinos haciendo caso a un Tyrion preso es casi surrealista y ni siquiera llegamos a conocer al nuevo príncipe de Dorne. Hasta dos flash-forwards nos llevan a un desenlace mucho más tibio de lo esperado. Igual que el Rey de la Noche fue aniquilado de forma fugaz, Daenerys sucumbe de forma muy fácil y no hay espacio ni para el duelo ni para ver la reacción de las facciones que la apoyaban y aborrecían. Así que solo podemos reiterar, una vez más, que es obvio que la temporada 8 habría necesitado al menos dos episodios más para desarrollarse de forma menos atropellada. Sorprende el optimista final y la actitud de la mayoría de los personajes: sobre todo la desactivación de Arya.

 

Este último capítulo nos deja con las puertas abiertas a las nuevas aventuras de los personajes que han conseguido sobrevivir, pero sobre todo reivindica ese poder de los relatos, de una forma muy parecida a como lo hacía ‘El señor de los anillos’ en su tramo final. Son relatos como estos los que nos convencen de lo importante que es recordar el pasado, para aprender de él y no repetirlo. Eso mismo representa Bran, y esa es la lección que, de forma un poco torpe y apresurada, nos vienen a enseñar en el final de la serie.

 

«Si crees que esto va a tener un final feliz, es que no has prestado atención», decía Ramsay Bolton, uno de los villanos más temidos del show. Al final, la suya fue una verdad a medias. El final feliz es saber que los Siete Reinos -bueno, seis- se queda en manos de gobernantes con cabeza, que podrán traer la paz después de una era de guerras y conquistas. Pero la tristeza de ver morir a personajes como Daenerys, y de que la precipitación tosca haya sido la norma en estas dos últimas temporadas, también han formado parte de ese final, que se ha revelado tan agridulce como esperábamos. Al final, como decía Cersei, «en el juego de tronos o ganas o mueres». Y no todos podían ser ganadores. Ahora toca decir un adiós que no es un adiós, sino un hasta luego: ya están en marcha tres ‘spin offs’ centrados en el universo creado por Martin. Tendremos Poniente para rato, aunque cuesta pensar que el fenómeno vaya a ser el mismo. No en vano esta ha sido la serie más exitosa de la última década, marcando una euforia seriéfila que difícilmente veremos repetirse.

 

¿Así debía terminar Juego de Tronos?, quizás NO en mi opinión, pero este es el final.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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