Así funciona el secuestro en Venezuela

170% ha aumentado el índice de secuestros en Venezuela en el primer semestre del 2016

 

Por Victoria Gonzalez

 

Caracas, la capital venezolana, es calificada como la ciudad más peligrosa del mundo. Por cada 100 habitantes, deben existir  – al menos – 4 policías y no los hay. El problema de la inseguridad se ha agudizado debido a la impunidad que reina en el país, donde las leyes no funcionan como un factor criminólogo.

 

Expertos en temas de secuestro, aseguran que en Venezuela el rapto de personas se ha incrementado en 170% durante el primer semestre del año 2016, en comparación con los primeros meses del 2015. Privar a un venezolano de su libertad, pidiendo un rescate a cambio, es uno de los negocios que más ha prosperado en los últimos tiempos, en dicho país.

 

La política económica, el hambre reinante, escasez de productos (de primera necesidad) y la ausencia de planes efectivos de seguridad, han permitido el auge del secuestro. Sin mencionar que los pocos secuestradores denunciados a las autoridades, a los pocos días salen en libertad o quedan bajo régimen de presentación. Además, el sistema penitenciario es poco eficiente, no hay suficientes metros para tantos presos.

 

Venezuela con la tasa más alta de secuestros en América Latina

Según la página Web de “Venezuela sin secuestro”, este tipo de crimen surgió – en Venezuela – en la frontera con Colombia en los años 70, siendo los más afectados los ganaderos y productores de los estados Táchira, Zulia y Apure.

 

En los 90, el 11,8% de los secuestros denunciados se presentaron en las áreas urbanas y no solo en los campos y haciendas. Y en 1999, el denominado “Secuestro express” se incrementa y comienza a ser efectuado, principalmente, por la delincuencia común. Cambiando así la idea de que estos actos solían identificarse con ganaderos o comerciantes millonarios, residentes de las zonas llaneras y andinas del país.

 

Actualmente, Venezuela posee la tasa más alta de secuestros en América Latina. De manera, extraoficial, se conoció que al menos 109 personas (de los casos que se llevan registro) han sido secuestradas en todo el territorio nacional (hasta marzo de 2016).

 

Tomando en cuenta el incremento de este delito y sus efectos negativos sobre la víctima y su núcleo familiar, el Gobierno venezolano promulgó, en junio de 2009, la “Ley contra el secuestro y la extorsión”. La norma legal establece en su artículo 3, que quien prive de libertad ilegítimamente a un ciudadano podrá ser sancionado con prisión de 20 a 30 años, aunque no haya solicitado dinero a cambio de su liberación.

 

Luego el Ministerio Público creó la Unidad Antiextorsión y Secuestro, en diciembre de 2011, adscrita a la Dirección General contra la Delincuencia Organizada. Los últimos datos registrados, los cuales datan del año 2013, aseguran que la acción de estos expertos contribuyó en más de 140 casos, de los cuales se desprende: privativa de libertad para 252 personas, 166 imputaciones, 182 acusaciones y 9 condenas.

Video de un secuestro ocurrido en la urbanización Los Palos Grandes en Caracas, Venezuela, policías del Estado involucrados. 7 de Marzo de 2014

 

Secuestro express en cifras

Según un artículo reciente publicado, en julio de 2016, por el Diario El Universal, “a partir del mes de noviembre del año 2015 el número de secuestros cometidos en Venezuela ha venido incrementándose paulatinamente, y los plagiarios se han hecho más creativos a la hora de pedir rescate, ya no quieren bolívares, ahora piden moneda extranjera (dólares o euros), joyas, vehículos. Cambiaron la forma de cobro para aumentar sus ganancias”.

 

 

El experto y criminólogo Fermín Mármol García, calcula que el 90% de los plagios en Venezuela son de tipo express y no son denunciados en la mayoría de los casos. Es una modalidad delictiva que prefiere la nocturnidad. Sin embargo, lo que antes empezada a las 10:00 de la noche, ahora inicia a las 6:00 de la tarde. Es decir, los criminales se sienten tranquilos en las calles de la ciudad. En más de un 90% de los secuestros, la víctima es escogida por el modelo y año de su vehículo.

 

 

Antes las bandas criminales trataban a la víctima como una mercancía valiosa, la muerte y el abuso ocurría en el 1% de los casos. Ahora son jóvenes que consumen drogas, quienes se incorporan al delito, por lo que las muertes o lesiones de gravedad en cautiverio ascienden a 3%.

 

 

Durante el primer semestre del año 2016, las autoridades policiales recibieron, según cifras extraoficiales, 260 denuncias de plagios de personas. En la capital venezolana, los municipios con mayor incidencia en secuestros son Chacao, Baruta y Sucre, porque ofrecen buenas vías de escape y en ellos se concentran ciudadanos que tiene mayor poder adquisitivo.

 

 

Según el Foro de Profesionales Latinoamericanos de Seguridad “el 90 por ciento de los secuestros express ocurre en horas de la mañana y las víctima preferidas son mujeres. 90% una mujer sola en un carro, 70% dos mujeres solas, 50% un hombre y una mujer; y menos del 50%: dos hombres en un carro.

 

 

Sin embargo, este fenómeno delictivo no es exclusivo de las clases pudientes. El perfil de las víctimas es de hombres y mujeres de mediana edad, quienes – por lo general – tripulan autos lujosos y nunca oponen resistencia. A los delincuentes no les interesa hacer daño ni tener mayores complicaciones, sólo buscan obtener dinero en efectivo de una manera rápida y segura para ellos. Y poder cometer varios secuestros en un día. Así aumentan las ganancias.

 

 

El secuestro express ocurre cuando 2 ó 3 individuos se ponen de acuerdo para salir a la calle a buscar a su víctima en las gasolineras, estacionamientos de centros comerciales o saliendo de un local, oficina y residencia. También interceptan el carro, de la persona, con armas largas, llevan al secuestrado a dar vueltas por la ciudad, hacen contacto telefónico con los familiares y piden una cantidad de dinero por su liberación, la cual se da luego de lograr la transacción y de varias horas de negociación.

 

 

Una fuente, que prefiere permanecer en anonimato, aseguró que los plagiarios, le bloquearon el paso, de su carro, por delante y por detrás. Lo apuntaron con armas de fuego y lo tuvieron en su automóvil durante casi 4 horas. Durante ese lapso de tiempo, le daban vueltas por la ciudad de Caracas, pidiéndole que guardara la cabeza entre las piernas y que nos los mirara a la cara. Negociaban con sus familiares – a través de su teléfono – el pago del rescate, que variaba entre 20.000 y 50.000 dólares.

 

 

A la hora del rescate, los delincuentes, solicitaron a sus familiares, que solo una persona llevara el dinero en una bolsa negra. Que colocara las luces intermitentes del carro y bajara los vidrios, mientras se acercaba al punto de encuentro. Al secuestrado, lo liberaron – dos horas después de recibido el metálico – sin sus pertenecías y zapatos, en una avenida principal de la ciudad caraqueña. Éste, pidió un celular prestado, a uno de los transeúntes, para contactar a su papá e informarle que se encontraba en buen estado.

Video de cámara de seguridad en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela 4 de Agosto de 2015

 

“Neveras” como vías alternas

El comisario general Miguel Dao, ex director del CICPC (Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Venezuela), explicó que las llamadas “neveras” (utilizadas desde el 2015), son una opción que usan los secuestradores mientras negocian con los familiares de las víctimas.

 

Las “neveras” son lugares donde hay hasta tres personas cautivas. Cuando hay un retardo en la negociación, la víctima es secuestrada, hasta por varios días, y es llevada a esta vía alterna.

 

Dao asegura que las bandas que utilizan esta vía, son más peligrosas  porque asumen más riesgos. Tienen más logística para prolongar los secuestros y mantener cautivas a sus víctimas hasta que se concrete el pago.

 

El criminólogo dijo que en la estructura organizativa de las bandas dedicadas al secuestro hay tres figuras. “Están los pegadores, que son quienes interceptan a las víctimas y, que en algunos casos, son los líderes; les siguen los negociadores, que son los encargados de contactar a familiares de las víctimas; y los cuidadores, que son quienes esperan instrucciones para mantener en un lugar a las personas o moverse. Por lo general, cada banda está integrada por un mínimo de 6 individuos y por un máximo de 18”, puntualiza.

 

 

Escalofriante reportaje: entrevista al jefe una banda de secuestro

El jefe de una de las bandas más brutales y escalofriantes de secuestro en Venezuela le concede una entrevista al diario británico “Daily Mail”. En ella, el temido delincuente devela detalles sobre cómo realiza los secuestros, los asesinatos que ejecuta – cuando no se paga el rescate – y la red de funcionarios de la policía, corruptos involucrados en el delito.

 

Entre uno de sus alardes comenta, durante la entrevista,: “El jueves pasado secuestramos a una mujer porque uno de sus estudiantes nos dijo que tenía mucho dinero. Le demandamos el rescate y su familia pagó en siete horas. Salió sin problemas y fue un buen negocio. Otra vez maté a alguien porque rogaba mucho por su vida. No tenía valentía, así que le disparé”.

 

También aseveró que si los familiares de los secuestrados “no pagan en una semana, cavamos un hoyo de 2 metros y le disparamos en la cara con una escopeta para que nadie pueda identificar el cuerpo. Así se quedan en la lista de personas desaparecidas para siempre. En esta ciudad, yo estoy a cargo”.

 

El jefe de la banda, a sus 23 años de edad, se pavoneó sobre su capacidad para librarse de la policía. Dijo, además no tener remordimientos, “porque la gente que secuestramos tienen un montón de dinero. Por lo general, se obtiene información de alguien con resentimiento, que nos dice que saben qué persona podemos secuestrar y cuáles son sus movimientos. En Venezuela hay muchos guardaespaldas que sienten que no se les paga lo suficiente. Ellos nos dan los datos que necesitamos para secuestrar, del que cuidan, y les damos parte de la negociación”.

 

Para leer el reportaje completo (en inglés) haga clic aquí

 

 

Nunca cambie una vía principal por una alterna

El Estado venezolano ha demostrado – tras el incremento de las tasas de secuestro express – que  no está en condiciones – ni a corto ni mediano plazo – de dar una respuesta a la inseguridad. En este sentido, no queda más remedio que ser proactivo y empezar por protegerse uno mismo.

 

Fermín Mármol García y Sergio González (éste último, ex jefe de la Unidad Antiextorsión y Secuestro), recomiendan que la mejor prevención es estar atentos cuando salimos a la calle, especialmente cuando abordamos nuestro vehículo, vamos a estacionar o llegar a la casa. Estar pendiente si alguien nos sigue; no dar directa o indirectamente información de bienes, poder adquisitivo, hacerle mucho caso a nuestra intuición e instintos.

 

Evitar vías alternas. Transitar en las calles o avenidas principales. No acudir a las estaciones de servicio para recargar combustible, antes del amanecer o tarde en la noche. Usar vidrios oscuros en el vehículo, así las bandas tendrán dificultan de identificar cuántas personas viajan en un carro.

 

Denunciar si es víctima de un secuestro, bien sea express o prolongado, pues ayuda a las autoridades a desmantelar las bandas.

Estar dispuesto a entregar lo que se tiene, pero no lo que no se tiene

Si usted es víctima de un secuestro sea inteligente y tenga paciencia, trate de controlar su emoción. Es muy importante el trato con ellos, pero sin dar información de más. Por ejemplo “mi papá tiene dinero, mi esposo resuelve esto, en la casa tengo dólares…”.

 

No se puede ser complaciente, pero tampoco absolutamente negativo. Ante las peticiones de los secuestradores, hay que tener respuestas claras, por ejemplo, decirles: «Miren, ustedes quieren dinero, perfecto, pero vamos a negociar». Hay que tratar de manejar la situación.

 

Nunca mienta a los delincuentes. Si lo descubren va a empeorar todo. Evite que lo lleven a un sitio cerrado como: una casa abandonada o galpón, la situación se complica en estos casos. En la calle, el secuestrado sabe que tiene el tiempo contado.

 

Además, trate de no alterar las condiciones. Si le plantean llevarlo a su casa, no seda, esto traerá consecuencias atroces. No diga, espontáneamente en donde vive ni mencione que conoce a personas o sectores influyentes. Usted es un simple civil que está dispuesto a entregar lo que tiene, pero no lo que no tiene.

 

Después del secuestro express

Las víctimas de secuestro, pueden tener síntomas tales como angustia, irritabilidad, malhumor, insomnio. Este camino podría conducir a un síndrome depresivo. Añadiéndose a lo anterior, decaimiento, tristeza, falta de apetito, ideas obsesivas – de tipo catastrófico – y hasta paranoicas.

 

La recomendación es acudir a un psicólogo o psiquíatra, en cuanto la víctima esté en condiciones de hacerlo. Además de la compañía y el apoyo familiar o de los más cercanos.

 

Está comprobado científicamente que el secuestro genera un trauma psicosocial que afecta el desarrollo constructivo del colectivo, haciendo que cada vez más los individuos se centren en su propio mundo, en su entorno privado, entendiendo al país y lo público como algo de lo cual hay que protegerse. Además se le suma el aislamiento, el miedo generalizado, la desesperanza y la situación de impotencia frente a lo que acontece.

 

Lamentablemente, este delito castiga a todos los venezolanos – aún a quienes por gracia divina, no han sido víctimas directa de esa aterradora experiencia – puesto que los convierte en una comunidad atemorizada, que vive al acecho, procurando saber de quién deben cuidarse y en cual espacio pueden sentirse seguros.

 

Trabajo especial escrito por la periodista Victoria Gonzalez para Ojo Global Noticias.

Videos de cámaras de seguridad subidos a Youtube.

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